Gloria, enamorada del esquí y de la Cerdanya, consiguió poco a poco que Óscar también se enamorara de sus montañas, de su calma y de ese paisaje que ahora es testigo de muchos de nuestros momentos felices. Por su parte,
Óscar, apasionado del calor y la playa, ha pasado muchos veranos en El Palmar (Cádiz), tierra de sus raíces familiares. Ese lugar especial no solo fue nuestro primer viaje juntos, sino también el escenario donde nuestra historia dio un paso más: la pedida de mano en la Torre del Palmar, con el mar y el atardecer como testigos.
A lo largo de estos años, hemos compartido mucho más que estudios y trabajo. Somos compañeros de aventuras, de risas y de viajes (¡y de motorhome!). Hemos recorrido juntos Islandia, Portugal y los Alpes italianos, descubriendo que lo importante no es el destino, sino la persona que te acompaña.
Durante estos diez años, también hemos aprendido que no todo es un camino de rosas: ha habido discusiones, momentos de tensión y de aprendizaje, pero cada uno de ellos ha hecho que nuestra relación se fortalezca. Hoy podemos decir que seguimos creciendo juntos, con la misma ilusión del principio y más amor que nunca.